viernes, 21 de abril de 2017

Fuerza

Hay algo que nos mantiene aquí, algo que hace que a pesar del frío, la lluvia (aunque no ha habido mucho de eso últimamente) y la gente... A pesar de todo eso nos mantiene aquí.
Y no, no es sólo el dinero.
Para mí, lo que me mantiene aquí... Es la fuerza. Esa fuerza que te da la independencia. La decisión que tomaste hace unas semanas, meses, años... Cuandoquiera que fuera. Esa decisión que finalmente te llevó a comprar un billete de avión, buscar una familia para ser aupair o una habitación...
Esa decisión que lo cambió todo.
Y es que aunque este país no enamora todo el tiempo... El nuestro nos ha decepcionado demasiado.
Sabemos lo malo que es lo que hemos dejado atrás. 
Y sabemos que estamos aquí porque queremos. O un día quisimos. 
Maestros de nuestro destino. No hay que menospreciarlo.
Esa es la fuerza que hay que recordar.

domingo, 16 de abril de 2017

Tú te lo pierdes

Estás aquí. Pero quieres estar allí
Y cuando estás allí... Son como unas vacaciones en casa.
Pero no puedes estar en todo.
Tus amigos se van desconectando poco a poco... Los buenos, los de verdad, nunca se desconectan del todo. Pero ya no compartís el día a día.
Has hecho nuevos amigos, los de aquí, pero esto aún se siente como un paso entremedias, un limbo... son como tu familia adoptada de aquí.
Y allí pasan cosas.
A tu tía, a tu madre, al vecino... Y tú te lo vas perdiendo.
No pudiste ir a aquel bautizo porque los billetes estaban imposibles.
El cumple de aquel primo pequeño... No era parte de tus prioridades.
Tú colega y su primer piso... Joder. Ya irás.

Y aquí... tampoco eres parte de aquí.
Vuelvo de nuevo a la pieza del puzzle. Aquella que no acaba de encajar aquí... y que poco a poco se va difuminando allí, cuando el puzzle cambia.


jueves, 6 de abril de 2017

El frío

Fuera ya es de noche. Son las 4 de la tarde. Es invierno.
La lluvia cae despacio, como tentándote a pensar que son copos de nieve, para engañarte. Para desanimarte un poco más.
Vas de camino a tu curro de por la tarde. Aquel que te paga minimum wage y que apenas te da para hacer malabares entre alquiler y las visitas a casa.
Manos en los bolsillos, auriculares puestos. 
Calado, a pesar de las pocas gotas que siguen bailando a tu alrededor.
Calado por dentro, aún asombrado de cómo este frío cala.
Y entonces llegas al trabajo. Abres la puerta...
Y te encuentras con alguna mueca, un movimiento de cabeza... Y poca o ninguna palabra.
Te encuentras ahí, cara a cara, con la ola de frío de la que hablaban en las noticias.
Ese que de verdad te llega a los huesos.

miércoles, 5 de abril de 2017

Horarios parte 2

Lo que muchos llevan peor sobre vivir en Inglaterra..
Es los horarios de fiesta.
Veamos.
En España, a las 10 de la noche empezamos a pensar en salir. 
Son las 2 de la mañana y puede empezar a ser hora de entrar a algún lugar, por aquello de escuchar algo de música.
A las 6 o 7 de la mañana nos llaman cierrabares, vamos a por churros y a dormir la mona.

Aquí...
Recuerdo la primera vez que mis amigos ingleses me invitaron a salir de fiesta.
Me dijeron que a qué hora salía de trabajar.
Les dije que temprano, que a las 8.
Me dijeron... que tendría que unirme a ellos en tal bar, porque habían quedado a las 6 y media para empezar a beber.
A las 11 la gente va ya bastante borracha.
A la 1 muchos no pueden tenerse en pie, y la hora para entrar a las discotecas se ha pasado.
No importa mucho... Entre las 2 y las 4 está todo cerrado, depende de lo grande que sea el pueblo... Y a ti ni te ha subido el pedo.


Yo me he acostumbrado. La primera cerveza llega a la 1 de la tarde, para ponerme al día.
¡Y olé!

domingo, 2 de abril de 2017

No todo es color de rosa

Cuando uno se va a otro país, sea donde sea (en mi caso, obviamente, Inglaterra), las sensaciones que nos acompañan suelen ser de lo más variopintas.
Miedo, certeza, inseguridad, alegría, ganas, pánico, sentido de la aventura...
No sabemos a qué nos enfrentamos, aunque tenemos muchas esperanzas puestas en ello y muy pocas en lo que dejamos atrás a no ser que mejoremos.
Vinimos buscando oportunidades.
Oportunidad para aprender un idioma que siempre se nos había quedado atascado, oportunidad para mejorarlo porque en España poco podíamos hacer, oportunidades laborales de todo tipo...
Y llegamos, o bien de Aupairs, o bien buscando algún tipo de habitación en una casa compartida con 1500 personas para poder permitirnos la vivienda.
Los dos grifos del baño, la moqueta, el idioma, el frío, los horarios, lo "polite" que son los ingleses, la deferencia, la indiferencia, lo que uno empieza a echar de menos un cocido, encontrarte de repente escuchando a Camela en Spotify, echar de menos unas tapas o marcarte un movimiento de sevillanas porque a ti te falta algo estando aquí.
Todo el mundo, (y más hoy en día con las redes sociales) cree que estás teniendo la aventura de tu vida.
Que en menos de un mes ya eres bilingüe, que cobras mil veces más que ellos, que no paras de hacer amigos y salir de fiesta, conocer lugares nuevos...
Cuando la realidad es que como empieces a trabajar en un restaurante (por aquello de mejorar el idioma) a veces en tu único día libre lo único que te apetece hacer es ponerte Netflix tapado con una manta porque no puedes permitirte el tren al pueblo decente más bonito para visitar.

Vale, que este post es algo negativo... llegarán los positivos. Todas las ventajas de vivir en Inglaterra.
Pero... No todo es color de rosa. No es tan fácil. Y olé nuestros cojones por habernos atrevido.

Horarios parte 1

La primera vez que llegué a Inglaterra conocí a una chica a través de Facebook que me invitó a ir a dar una vuelta por las tiendas del pueblo donde vivimos.
Obviamente le dije que ¡claro! A las 6 de la tarde acababa con la niña (era Aupair por aquel entonces), así que cualquier momento después de eso sería fantástico.

Como bien sabréis los que vivís en pueblos ingleses (no aquellos afortunados de las urbes) a las 6 de la tarde está todo más que cerrado.

Reacción el primer día: Shock
Reacción la segunda semana: No me acostumbro a esto
Reacción después de unos meses: Normal que esté todo cerrado, ¡si es que las 6 es hora de estar en casa! ¡Mira qué frío! ¡Y ya es de noche!

No, ahora hablando en serio, no creo que nunca pueda acostumbrarme a la idea de que a las 5 y media de la tarde está todo cerrado, es de noche en invierno y es hora de tomar un té con una manta y esperar a que el día se funda para llegar a la siguiente jornada laboral.
No soy de bebidas calientes.

sábado, 1 de abril de 2017

Vida después del Brexit

Brexit o no Brexit... Esa fue la cuestión.
Y decidieron que sí. Por mil razones. Por ninguna.
Y la pregunta que me formulé fue... ¿Ahora me quedo o me voy?

Porque por mucho que se haya dicho... No sé vosotros, pero la verdad mi primer sentimiento fue el de sentirme intrusa, no bienvenida... Y sigue siendo así.
Pero siempre llegan impedimentos en la vida, y al menos en mi caso me sigue mereciendo la pena luchar por una carrera aquí.

La gente sigue igual, los que eran racistas lo siguen siendo. los tópicos siguen ahí... Ahora solo queda adaptarnos. como siempre.


Acabo de solicitar el Teaching Number... QTS, allá vamos.

¿Cómo os ha cambiado la vida desde el Brexit?